—No sé… la verdad
—¿No sabes? ¿O dicen la verdad?
—Buena pregunta
—¿Cuál?
—Todas
—¿Y cuál es la respuesta?
—No sé… todas(?)
—¿Es pregunta?
—¿Cuál?
—Todas. Supongo
—La verdad… Sí… Supongo
—No sé… la verdad
—¿No sabes? ¿O dicen la verdad?
—Buena pregunta
—¿Cuál?
—Todas
—¿Y cuál es la respuesta?
—No sé… todas(?)
—¿Es pregunta?
—¿Cuál?
—Todas. Supongo
—La verdad… Sí… Supongo
tenderle la mano
dejarla pasar
Mirarla a los ojos
tal vez sonreírle
invitarla a charlar
Perderle el miedo
hablarle directo
reírse con ella
Aceptarla y ya
Es difícil escribir con el sueño en los ojos
pegado a los párpados de abajo
como dos bolsas negras
pesadas
profundas
como dos sacos contenedores
de un sinfín de noches
insomnes
Es sencillo delirar con el sueño en la mente
escondido bajo el pelo
tras la frente
como dos cejas peludas
traviesas
invisibles
como dos helices propulsoras
de un sinfín de disparates
sonámbulos
Es imposible escapar del sinsentido
que nace en las manos
de entre los dedos
cuando
adormilados
presionan el teclado
mientras los ojos
par-par-pa-deeee-an
y muy
des-pa-cio
sin darse cuenta
se
cie-rran
Tú
Aquí y ahora
De entre todos los escenarios posibles
Tú
En este momento y en este lugar
Con todo lo que eres
y lo que no eres
Por elección o accidente
Tú
esa persona
la única
Con todo lo que amas
y todo lo que odias
Con razón o sin ella
Tú
esa persona
como ninguna otra
Tan improbable e irrepetible
y, a la vez
tan prescindible
Porque nada en este mundo
es necesario
Nada
Todo puede desaparecer
esfumarse
Todo
Y no habría mayores consecuencias
Sólo pequeñas repercusiones
individuales
Tan personales
como tú
que eres uno
Tan singular y efímero
que fácilmente podrías parecer
el todo
Todavía tengo tiempo de no encender monitores
de no abrir documentos
de no empezar tareas
Todavía tengo tiempo
de leer poesía
Leo que quien reinicia
no tiene proyecto ni hace trayectoria
Ese poema me dijo
que perdí la esperanza
y de allí, mi potencia
Por un momento decido
hacerle caso
escucharlo
y me acomodo en ese pedacito
de certeza
Por un momento decido
que he de abortar el proyecto
que jamás
podré hacer trayectoria
Por un momento
decido
renunciar a mi esperanza
a mi potencia
¡Estúpido poema!
¡Estúpido poeta!
¡Estúpida poesía!
“El poeta debe hacer que la espera, que el avance
corresponda a la emoción de lo que se propone:
suceden las palabras”,
declara aquél poema
El poeta soy yo
replico
Y esta es mi poesía
La poeta soy yo
reafirmo
Y yo soy mi poesía
“Siga las instrucciones
del mundo que ha elegido”,
me urge aquél poeta
Elijo las palabras
las elegí hace mucho
Las elijo todo el tiempo
Una y otra vez,
con ellas me reinicio
Porque yo soy poeta
Porque yo soy poesía
El poeta soy yo
Y el poeta debe
hacer
que las palabras sucedan
Las palabras son yo
porque yo soy las palabras
Con toda su esperanza
Con toda su potencia
que con cada poema
Reinician
Sigo las instrucciones
del mundo que he elegido:
con las palabras,
sucedo
Todavía tengo tiempo de no hacer otra cosa
de no encender monitores
de no empezar tareas
Todavía tengo tiempo
de hacer(me) poesía.
Mucha gente desconfió
de la existencia del virus
y a las fiestas acudió
a esparcirlo sin miros
En casas y en hospitales
después cayeron cual moscas
Ya no llegaron a enero
a compartir una rosca
La calva además sacó
a bailar a los famosos
A Quino y a Molina
se los llevó la muy fina
Ahora ya están bajo tierra
con Ruth Ginsburg y Van Halen
echándose unas chelas
ya sin juicios ni quehaceres
A Pau Donés también vino
a robárselo la flaca
Un beso por fin le dio
que hasta el panteón lo mandó
Ahí ya los alcanzó
el gran 007
y a su última cruzada
Sir Sean Connery partió
Es así que doña huesos
se armó un tremendo bailongo
con ilustres y pelados
que se unieron sin rezongo
Desde sus tumbas nos miran
a los que seguimos vivos
muy divertidos platican
y nos esperan sin prisas
Saben que tarde o temprano
la tiznada llegará
a llevarnos a ese baile
del que nadie escapará
Presidentes, cantautores
científicos y actores
deportistas, abogados
comediantes y doctores
A todos ha de tocarnos
esa hora de la hora
Esperemos, mientras tanto
que no sea justo ahora
Ojalá y el año que entra
nos sonría más la suerte
Y que lleguen las vacunas
a dejarnos ya bien fuertes
Para acabar con Covid
y su ira virulenta
Esperemos y también
la huesuda sea más lenta
Que nos deje descansar
de su danza tan rampante
Para podernos poner
a disfrutar de otras artes
Igual caería bien
echar una pensadita
Y volveremos más corteses
generosos y conscientes
A ver si así mañana
cuando venga a recogernos
nos trata con menos zaña
la catrina bailadora
Por lo pronto aquí en la tierra
este día le dedicamos
Y a la tilica culeca
por compasión le rogamos
Pongámosle una ofrenda
con flores y veladoras
para tenerla contenta
a La Muerte,
nuestra eterna valedora
a pesar de que te tengo
aquí
en la mente
y a mi lado
justo como cuando nuestras
vidas
eran parte
la una de la otra
justo como cuando nuestros sueños
se soñaban
mutuamente
en las noches de descanso
porque no fue hace tanto
que estuvimos
cada tarde
tomados de la mano
me llevabas en la tuya
yo
en la mía
te guardaba con el más grande cuidado
dónde estamos ahora
anda
dime
adónde fuimos el uno sin el otro
dónde fue que extraviamos
esa vida
que en algún momento tuvimos
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