Tuesday, 19 May 2026

Documento vacío 18: JUNTAS o Todo empezó un 19 de mayo

Una casita, sí, una casita.

Entre los árboles.

Un casita como de historia para peques, de esas en las que viven las brujas que hacen pasteles y conjuros y hechizos en calderos gigantes.

Una casita, sí, una casita.

Sin macetas, pero con plantas.

Plantas en las que vivan mariposas y catarinas, abejas y colibríes, lombrices y caracoles.

Una casita, sí, una casita.

Con un pequeño pórtico y una lámpara de luz tenue en cuya esquina habite una araña de piernas largas y buenas intenciones.

Una casita, sí, una casita.

Con un estanque.

Un estanque sobre el que vuelen libélulas y cocuyos; en el que naden ranas, sapos y carpas; al que lleguen a refrescarse y descansar algunos patos y musarañas.

Una casita, sí.

Con mucho aire, bajo las nubes.

Una casita sobre la línea que separa lo que es y lo que no y lo que nadie sabe si podría llegar a ser.

Una casita a la que lleguen las hadas, los duendes, los alebrijes, los nahuales.

Una casita con una puerta amarilla y un corazón grabado con tu nombre. Un corazón que sirva cual entrada, abierta siempre para ti. Para que llegues cuando quieras, para que pases sin tocar, sin dudarlo, para que vengas todo el tiempo a visitarme. Un portal que nos conecte, que vuela a unirnos.

Una casita de los espíritus en la que nos volvamos a encontrar, en la que nos quedemos por siempre; una casita en la que nunca más tengamos que dejar de estar juntas.